HIPOTECA INVERSA

Es una figura relativamente reciente en cuanto a su denominación, que aún no ha tenido la aceptación que de ella se esperaba. Es frecuente que las personas mayores dispongan en propiedad de un bien inmueble que tenga cierto valor, pero, al contrato, no disponen de la liquidez suficiente para afrontar los gastos que conlleva la situación de atención que precisan.

De esta forma, suele decirse que estas personas "están sentadas sobre el cofre de un tesoso que no pueden abrir", para referirse a la dificultad de conversión de su vivienda en dinero. Mediante esta figura se trata de solucionar de forma rápida este problema.

¿En que consiste?

Es una especie de hipoteca "al revés", pues el dueño de un inmueble constituye sobre él una hipoteca y, y a cambio, recibe por el tiempo que se haya fijado, dinero en concepco de préstamo. Cuando fallece la persona mayor propietaria del inmueble, sus herederos pueden bien pagar la deuda generada por el préstamo y recibir el inmueble, o bien optar por que se venda el inmueble, en cuyo caso, recibenla diferencia del valor, si sobre algo entre el precio de venta y el préstamo debido. Por esta razón, también se ha denominado "pensión hipotecaria".

Hay que destacar, que las cantidades recibidas por la persona mayor las tienen que satisfacer sus herederos en la misma forma que se pacte si desean recibir el inmueble, pues si no lo hacen la deuda contraida con la entidad financiera se liquida contra el inmueble, y solo en el caso de que sobre algo, esto será lo que reciban los herederos.

Para acogerse a esta figura hay que cumplir varios requisitos:

- Que la vivienda debe ser la habitual de quien lo solicita.

- El solicitante o la persona mayor que reciba el préstamo debe tener al menos 65 años o bien estar afectado de dependencia severa o gran dependencia.

- Que se disponga del dinero de una o más veces.

- Que la vivienda que se hipoteca sea tasada y asegurada de incendios.

Y hay un detalle muy importante respecto de esta figura: La persona mayor que constituya una "hipoteca inversa" puede continuar viviendo en su casa, o bien arrendarla, con lo cual puede atender aún mejor sus propias necesidades. Es decir, se sigue siendo dueño de la vivienda aunque se constituya la hipoteca, y se puede seguir disponiendo de ella con normalidad.

¿Quien puede constituirla?

El dueño de la vivienda, que puede ser tanto el propio "mayor" como una tercera persona.

El beneficiario ha de tener 65 o más años o bien estar afectado de severa o gran dependencia, y la persona de quien se recibe el préstamo ha de ser una entidad financiera, no una persona particular.

Se formaliza en escritura pública, desde NB gestión podremos ayudarle a comprender los entresijos de esta figura, que tiene un tratamiento fiscal muy ventajoso si se ajusta a los requisitos legales, así como a configurar todos los detalles en el pago de la deuda por los herederos, si bien habrá que tener en cuenta que se trata de un producto financiero muy reciente que aún no ha calado en la sociedad y que está por desarrollar, por lo que se debe obrar con prudencia.