CONTRATO DE ALIMENTOS

Mediante este contrato, la persona mayor puede ceder a otra persona un capital en cualquier clase de bienes o derechos y, a cambio, el que recibe el capital se obliga a proporcionar al "mayor" vivienda, manutención y asistencia de todo tipo durante su vida.

Hay dos diferencias sustanciales con el contrato de "renta vitalicia"; la primera es que en este contrato se puede ceder un derecho que no sea la total propiedad, por ejemplo, puede conservar el derecho a vivir en su casa, y la segunda es que la obligación que tiene quien recibe el bien es más amplia, pues consiste en:

- Proporcionar "vivienda", o lo que es lo mismo, permitir que la persona mayor pueda convivir en la casa de quien recibe el capital, o incluso facilitarle una vivienda.

- Proporcionarle manutención y asistencia de todo tipo, es decir, llevar a cabo las actividades necesarias para que a la persona mayor no le falte aquello que cubra sus necesidades básicas, incluyendo la asistencia médica y famacéutica.

Además, este contrato permite que en aquellos casos en que la convivencia no sea pacífica entre lapersona mayor y quien recibe el capital, pueda sustituirse la prestación de alimentos por una pensión actualizable en la forma que se haya convenido o que se fije judicialmente.

Pero, ¿si fallece quien recibió el capital y tenía la obligación de proporcionar la vivienda, manutención y asistencia de todo tipo? No hay problema para la persona mayor, pues esta obligación pasa a los herederos del que se obligó inicialmente y, por tanto, su situación permanece garantizada.

Y, otra vez aquí, nos surge la preocupación de cómo garantizar que quien recibe el capital cumple con su obligación, aunque en este contrato, hay una deferencia: La propia Ley permite que el "mayor" pueda optar entre exigir el cumplimineto de lo pactado o bien que el contrato quede sin efecto, recuperándose la propiedad del capital.

También puede cederse el capital tanto a una como a varias personas, ya sean físicas o jurídicas y, por supuesto puede cederse a entidades o instituciones públicas o privadas.

Y, finalmente, en cuanto a la forma de documentarlo, también se formaliza mediante escritura pública; y recuerde, que podremos orientarle acertadamente sobre la conveniencia de ceder todo o parte del capital, o bien reservarse el derecho de usar y disfrutar de lo cedido, o la posibilidad de poder disponer de esos bienes, la forma más precisa de garantizar las obligaciones del que ha de proporcionar vivieneda, manutención y asistencia de todo tipo, así como la forma de actualizar la pensión.

Todas esas circunstancias quedarán reflejadas de forma clara y concreta en la escritura que documente ese contrato, que será la mejor garantía que Vd. tendrá sobre su futura asistencia.